Juan Cabandié mintió y Lilita Carrió lo desenmascaró (VIDEOS)

Como ya nos tiene gratamente acostumbrados, el Congreso nos regaló una nueva discusión entre los diputados oficialistas y opositores, lo que no deja de ser una buena noticia, ya que con Mauricio Macri se volvió a utilizar un Congreso en el que antes no se discutían las ideas.

El beneficio del 2×1 para quienes recibieron condena por delitos de lesa humanidadnos mostró nuevamente que la grieta en la política está más viva que nunca, a pesar de lo que intentan afirmar algunos de los protagonistas.

Sin embargo, más allá de las opiniones muy diferentes entre ambos sectores, se llegó a un acuerdo para limitar el fallo del 2×1.

Quien no pudo pasar desapercibida, una vez más, fue Lilita Carrió, quien sufrió en carne propia las acusaciones, con mentiras incluidas, de dos legisladores ultrakirchneristas y muy activos siempre en todo lo referente a los Derechos Humanos. Hablamos de Remo Carlotto, hijo de Estela de Carlotto, y Juan Cabandié, miembro de La Cámpora e hijo de desaparecidos.

Carrió arremetió duro contra el kirchnerismo: “Durante los 12 años en los que estuvieron manejando el país, no hicieron absolutamente nada para aprobar este proyecto“.

Rápidamente llegó la respuesta crítica de Remo Carlotto: “Acá no tenemos ni necesitamos fiscales de la patria, ya que los genocidas no son viejitos inocentes que tendrían que ser enviados a sus casas“.

Luego fue el turno de Cabandié, quien cometió un papelón en pleno recinto: “Carrió dijo que no hicimos nada durante 12 años. Entonces que nos cuenta ella, con 20 años de diputada, por qué no lo hizo“, atacó. “Por ejemplo, en el año 2003, durante la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, vimos la abstención del bloque radical y la ausencia de la diputada Carrió“.

Con mucho enojo, Lilita le sacó la careta a Cabandié y lo dejó en ridículo: “¡No puedo aceptar las mentiras! Acá está la sesión del 12 agosto de 2003: entre los jefes de bloque que impulsamos el proyecto figura mi nombre“, dijo Carrió leyendo desde su celular, dejando en evidencia que lo que había dicho el diputado megakircherista era una mentira absoluta.

Cuando vemos que el kirchnerismo sigue utilizando la mentira para hacer política en 2017, siglo 21, nos preguntamos con qué fin, con qué objetivo, y con qué cara.